EL CANTO DEL GALLO
Desde 1999 reside en A Coruña y desde entonces escribe exclusivamente en lengua gallega. En Galicia publica Magnalia (con la poeta Olga Nuevo y la pintora y poeta Alexandra Domínguez), Animales Animales (Bartleby Editores. Edición bilingüe), una nueva versión de la serie As aventuras de Nunavut completada en gallego y A pegada de Man, ensayo lírico y fotográfico sobre la obra y la figura de Manfred Gnädinger.
Su labor como traductor abarca más de una treintena de títulos de autores entre los que destacan Rimbaud, Apollinaire, Breton, Desnos, Char, Artaud, Michaux, Rabearivelo, Esteban, Bonnefoy, Shelley, Berger, Hughes o Sylvia Plath.
En la actualidad colabora como columnista y crítico literario en el periódico La Opinión de A Coruña, El Heraldo de Aragón y El País.
SETE LAIAS SOBRE
A PROPIA MORTE
SIETE ENDECHAS SOBRE
Señor, concede a cada quen a súa propia morte...
Rilke
I
A Morte sempre dá
Un paso máis
Grande ca outro
A alancada que nós
Non soubemos dar
II
Na Primavera da Morte
As espigas deveñen
Maos denegridas
Por moito que a papoula
Nise estado febril
Propale a súa
Visión
III
No Verao da Morte
Nós somos o froito
Que denantes de caer
Sente o rumor dos vermes
E ai daquil ou daquela
Que non prevexa en si
Cadansúas rilladuras
Cánto dó non lle agarda
IV
No Outono da Morte
Non hai árbores
Non hai ponlas
Non hai follas
Que caian
Tan só unha bubela
Pousada no invisible
Coñece ise Misterio
Que canta
V
A Morte garda nela
Unha loaira impensable
Velada polas sombras:
Ti
VI
Quén de nós saberá
Atopar no seu coído
O seixo branco da Morte?
Quén de nós enxergará
Su a negrume da escuma
Esa alborada de sempre?
VII
No Sorriso da Morte
O noso Inverno maduro
Ti es o dente que falta
I
La muerte siempre da
Un paso más
Grande que otro
La zancada que nunca
Nos atrevimos a dar
II
En la primavera de la muerte
Las espigas se transforman
En manos renegridas
Por mucho que la amapola
En su estado febril
Propague
Su visión
III
En el verano de la muerte
Todos somos el fruto
Que antes de caer ya escucha
El rumor de los gusanos
Y ay de aquél o de aquella
Que no prevea en sí
sus mordeduras
Cuántos pesares le aguardan
IV
En el otoño de la muerte
No hay árboles
No hay ramas
No hay hojas
Que caigan
Tan sólo una abubilla
Posada en lo invisible
Conoce ese misterio
Que canta
V
La muerte guarda en ella
Un destello impensable
Velado por las sombras
Tú
¿Quién de nosotros sabrá
Encontrar en su arenal
El guijarro blanco de la muerte?
¿Quién divisará
Bajo el negror de la espuma
Esa alborada de siempre?
En la sonrisa de la muerte
Nuestro invierno ya maduro
Tú eres el diente que falta.
Ha publicado los libros de poesía: La noche en llamas (1982); Providencia terrenal (1983), Con Bogey en Casablanca (1987), Poemas 1982-1987 (1988), Tiempos que van (1994), Instantáneas de fin de siglo (Montevideo, 1999, mención Honorífica Premio Municipal de Buenos Aires), Partes Mínimas (Mar del Plata, 1999); Partes Mínimas y otros poemas ( 2003, segundo premio de poesía, Fondo Nacional de las Artes); Antología poética ( 2004, Colección Poetas Argentinos Contemporáneos, Fondo Nacional de las Artes) y El avión negro y otros poemas (2007, del Fondo Metropolitano de las Artes y las Ciencias de la ciudad de Buenos Aires).
Ha realizado traducciones de libros de Lawrence Ferlinghetti, James Laughlin, Craig Czury, Charles Bukowsky o Sam Hamill, Liv Lundberg, Patricia Jabbeh Wesley o Chirag Bandel, entre otros. También ha publicado el ensayo: Primer Catálogo de Revistas Culturales de la Argentina (Ediciones Revista Cultura, auspiciado por la Secretaría de Cultura de la Nación y la Federación de Revistas Iberoamericanas, Buenos Aires, enero 2001) y ha dado a conocer en revistas y diarios textos sobre la obra de Alberto Girri, H.A. Murena, Horacio Salas, Lawrence Ferlinghetti, Allen Ginsberg y la poesía argentina contemporánea, reunidos en Versiones y apropiaciones, de próxima aparición.
Colabora con publicaciones del país y del extranjero. Su obra ha sido parcialmente traducida al inglés, italiano, alemán, lituano y portugués e incluida en diversas antologías.
El viejo Bill explica un poema
Relata el poeta que -cuando regresó a visitar el lago --que
había conocido de niño ---recobró -desde una perspectiva
renovada -la imagen de aquellos cisnes que con elegancia
aún nadaban allí
él estimó el número de los
mismos en ------nueve y cincuenta /operación matemática
que no pretendía dar cuenta exacta -de la cantidad de aves
que -- sobre el agua verde cristalina ---sacudían sus largos
cuellos -y agitaban -el color -de sus alas extendidas -hacia
ese cielo cargado….
sólo buscaba
dice --la música de la cifra------------“lo demás me pareció
irrelevante”
