Suplemento de poesía de Literaturas.com

EL CANTO DEL GALLO

Fotografía: Cornelia Nauta





JORGE GUSTAVO PORTELLA



Jorge Gustavo Portella. Lima Perú, 1973. Poeta y novelista. Ejerce de profesor de Artes Gráficas y Comunicación visual en la escuela de Comunicación social de la Universidad Andrés Bello en Caracas (Venezuela). Ha publicado entre otros libros Compendio de Historia Natural, Premio de la Bienal de poesía Francisco Lazo Martí, Ed. Renacimiento, 2007, Cruel, Premio de poesía Tomás Alfaro Calatrava, Ed. Pez soluble, 2006, En tercera persona, La diosa es un pretexto o No repitas mi nombre. Su trabajo ha aparecido en diversas publicaciones y revistas literarias de España e Iberoamérica.



La que olvida se yergue sobre sus ahora cuatro patas. Me decide.
Deja caer sus ubres deliciosas, como hebras del canto. Sabes,
se sucedieron sucesivas cicatrices, y todo se repite. Carnívora de mí
se me antoja de llamas y de gotas de agua. Permite que me amarre
por lo breve que habita y deshace. Se manifiesta en calma y será
evanesciendo lo que ya no se deja. Da de tumbos, a veces desespera
en la noche. Y la noche que aguarda.




ALEJANDRO CÉSPEDES


Alejandro Céspedes (Gijón, 1958) es licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad de Oviedo. Desde 1985 reside en Madrid. Ha sido colaborador literario del Diario El Mundo y Asesor Literario en la revisión de libretos de ópera y zarzuela. Ha escrito letras de canciones para músicos españoles entre los que destaca Luz Casal. Ha publicado los poemarios La noche y sus consejos (Genil, Granada. 1986), James Dean, amor que me prohíbes (Pamiela, 1986. Premio Navarra de poesía 1985), Muchacho que surgiste (Scriptum, Santander. 1988), Tú, mi secreta isla (Plaza de la Marina, Málaga. 1990), Las palomas mensajeras sólo saben volver, Premio Hiperión 1994, Hay un ciego bailando en el andén (Hiperión, Madrid. 1998), Sobre andamios de humo. Poesía 1979-2007 (Vitrubio, Madrid. 2008) y Los círculos concéntricos (AEAE, Premio Blas de Otero 2008.)




      Vuelve


      la calma el
      intranquilo


      silencio de las aves


      escudriña tus actos


      oculto entre las ramas


      otra vez


      un murmullo


      excava galerías


      bajo tus pies desnudos


      vuelve


      la asfixia


      el calor que respiras del asfalto


      y cierra tu garganta


      haciendo boquiabiertos


      tus ahogos


      el sol omnipresente


      la cenital


      total


      brutal


      perseverancia


      y su luz


      señalándote


      la radiografía


      fotografía


      cartografía


      diagnosticando


      revelando


      registrando


      todo pensamiento


      la autopsia


      diseccionando


      cuanto vaya a nacer


      por dentro


      de tus párpados


      unos ojos


      enhebran


      su hilo por el hueco de tus ojos


      con certeras puntadas


      tiran de los anzuelos


      anclados en el fondo de tus ojos


      las aprietan


      confunden sus costuras con las
      tuyas


      ya ven


      lo que tu ves


      introducen su mano


      por tu espalda


      y te mueven los labios


      pero hablas con sus voces


      usan tus feromonas


      se tragan tu comida


      acarician la carne de tus hijos


      hacen por ti el amor con quien
      tú yaces


      te observan


      mientras duermes


      se mezclan con tus células


      los transportas


      en todas tus miradas


      en cada pensamiento


      partícipe de tanta consonancia


      imaginas ser tú


      imaginas ser tú


      en todos tus actos


      en todos sus actos



      y en un instante todo


      te parece creíble


      tú mismo



      te repites


      te replicas


      eres un número


      tan sólo


      divisible por ti mismo


      te divides


      conoces la medida de lo indivisible.