Suplemento de poesía de Literaturas.com

EL CANTO DEL GALLO

MARIO CUENCA SANDOVAL



MARIO CUENCA SANDOVAL. Nació en Sabadell en 1975, aunque reside en Córdoba, donde ejerce como profesor de filosofía. Ha obtenido los premios Surcos de Poesía (2004), Vicente Núñez de Poesía (2005), Andalucía Joven de Narrativa (2007) y Premio Internacional Píndaro a la Creación Literaria Inspirada en el Fútbol, convocado por la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello y el Ministerio para el Poder Popular de la Cultura de Venezuela (2008). Además ha sido finalista del Premio José Saramago-Sierra de Madrid de Narrativa. Ha publicado los poemarios Todos los miedos (Renacimiento, 2005), El libro de los hundidos (Visor, 2006) y Guerra del fin del sueño (La Garúa, 2008). Así como la novela Boxeo sobre hielo (Berenice, 2007). Además de en múltiples revistas (Nayagua, Trece trenes, Quimera...) ha sido antologado en el volumen Mutantes. Narrativa española de última generación (Berenice, 2007), preparado por J. F. Ferré y Julio Ortega y aparecerá en Cuentos de Poe (451, 2009), una antología que recoge algunos de los cuentos clásicos del gran Edgar Allan Poe reescritos por narradores actuales.




FIN DEL TIEMPO REGLAMENTARIO


«El centrocampista del Manchester
City se desplomó mediada la segunda
parte y, tras intentar reanimarle en el
campo, posteriormente fue evacuado a
un hospital de Lyón donde se certificó
su fallecimiento. El futbolista, de 25
años, había sido internacional en 64
ocasiones anotando 8 goles (...) El
presidente de la FIFA (...) se ha mostrado
"conmocionado" por la muerte del
jugador camerunés, pero ha señalado
que "el fútbol debe continuar".»
(El País, 26/06/2003)



No es ese primer plano
de un hombre que se asfixia
No su boca de pez mordiendo el aire
esa fruta vacía
en que confluyen todas las miradas
como luciérnagas
No se trata de eso
No el modo en que su cuerpo se desploma
como una marioneta con las cuerdas ardiendo
tras sostener
un demasiado breve teatro de equilibrios
sobre el agua común
del terror y el asombro
No se llame ilegítima la piedad que despierta
(La piedad es un viaje al fondo de lo humano)

No sea nadie ingenuo
Porque siempre hay un palmo de terreno
donde podrá la muerte masticar los segundos
mientras discurra el tiempo de partido
(La muerte es un antílope
El terreno de juego igualmente es su hábitat)
No el sonido del cuerpo que termina
cuando golpea al fondo de este mundo
(Ese ruido de tubos y bidones)
No la mueca de horror (lejana) de su amante
(Laoconte al otro extremo del planeta)
No se trata de eso
Es el silencio
No se parece a nada de este mundo
el silencio delante de las cámaras