LOS OTROS
Este mes nos acompaña en Los otros una selección de poesía rusa contemporánea de la Antología que se publicará por la editorial DVD-Ediciones en versión bilingüe recopilada y antologada por María Ignatieva.
Alexei Tsvetkov
Situación A. Un individuo regresa de una juerga
a su hogar abandonado, al vacío de su cama deshecha,
como un turno de mineros desciende a la asfixiante galería.
Parece una vaca la víspera del ordeño forzoso,
pero la ordeñadora está beoda, ¿y qué puede hacer él consigo mismo?
Entornará la ventana que atraviesan las estrellas de plomo,
encenderá un cigarrillo, enjabonará la cuerda de la colada
y con un crujido se colgará torpemente de una abrazadera del techo.
Situación B. Siguiendo la tradición paterna
recorrerá el sendero de las órdenes y condecoraciones hasta el final,
incrementará el respeto y el patrimonio de la familia.
Pero el alma despertará, como una bandada de aves en otoño,
y dejará el cuerpo enfriándose en el banco del jardín.
Yace para siempre bajo la alfombra de los cultivos helados
la chaqueta ricamente adornada con insignias.
¿Qué ganó, el pobre, con el impávido dolor en el rostro?
Situación A. Situación B. Situación C...
Trad. José María Domingo
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Serguei Gandlevski
Encontrar al cazador. Un rompecabezas
Todo el enigma yace en si es un fresno o es un olmo,
La escopeta, el morral, el sombrero tirolés
Forman una tupida amalgama.
Dirige atento la lámpara sobre el dibujo
Y cambia ligeramente el ángulo visual,
Para que el trofeo, el fusil, la cartuchera
Aparezcan, de pronto, de entre las sombras.
El dibujo por un instante lo ideó el papel –
Tú, delincuente en libertad, campechano,-
Algo insensato, un poco esteta,
¡Desaparece, ahora desaparece!
Y de nuevo el dibujo vago como al principio
Pero algo había – (ruido de ruedas)
Desde el extrarradio, un olmo, no recuerdo, un fresno –
Inmenso, cegado por las lágrimas,
Resplandeciente en el charco del lugar,
Bajo el bullicio ancestral de los cuervos…
Y si mi vida no fuera en absoluto peor,
¡No seria la mía!
Trad. Eva Crego
Mijail Aizenberg
Soltar disparates hasta el anochecer,
que después, de las montañas se precipitan
hacia la luna nueva en el firmamento.
Y ahora nadie me añora,
por eso la semana está casi prensada,
y, con el inexperto pincelito dibujado,
el tiempo vacío de la mañana a la noche.
Si juntos se suman el tiempo veloz
y mi paciente respiración,
la incógnita responderá con el nombre
que ni a lo conocido es divisor.
Si su nombre es desesperación,
y su diminutivo, resignación,
que el simple sonido que se extingue
acabe el verso por mí.
trad. Marta Lloret
Marina Boroditskaya
LACTANCIA
En plena noche te has desvelado, amor mío
Buscas mi pecho y con prisa te arrimas a él,
Parecido a unos gamitos mellizos. ¡Tranquilo!
¡Eres tan hermoso! Entre los reyes, el Rey.
Más áureo es tu vientre que una taza dorada
Más tierna que una azucena es tu esencia
Perfumadme al viento con piel de manzana
Tomaré la pulpa y la rallaré a conciencia
Bajo tu lengua hay leche y miel
Mis pezones sangran sin dolor
Dadme fuerzas con un poco de té
Porque desfallezco de amor.
Trad. Elionor Guntín
Denís Novikov
TE ACUERDAS DEL PISO…
Te acuerdas del piso, que llamábamos flat
dónde la girl se hizo mujer?
Pues bien, vida mía, ahora ya no está,
el piso pereció, pereció.
Se apoderaron vendedores ambulantes,
como en vigor de razones ya sabidas,
pasan a manos, nuestros metros familiares
de los que expugnaron la fortificación.
Te acuerdas del piso: nuestro faro lunar,
y cómo en el Bósforo, nadamos,
juntos, alejándonos de nuestro país,
a nado canino, para no volver jamás?
Vamos a ver todos los turcos de la tierra…
Te acuerdas con qué facilidad,
Lo ensuciábamos todo, para volverlo a adecentar
a la venida de nuestros allegados?
Una vez fuimos los dueños de este lugar
pero todo lo encontrábamos mal:
nos disgustaba el mayo, por el trabajar
y el mundo-olvidé porqué-, y la paz.
Trad. Margarida Ponsatí-Murlà
Lev Lósev
SONATINA DE LA LOCURA
3. Allegretto: Chantecler*
Calcetín a la boca, rodillazo en la ingle, una bota en la jeta.
Y para que no la diñara en el acto, no me asfixiaron del todo.
Me resistí entre jadeos a los cuerpos apestosos en un potro de tortura.
Pantalones y calzones me fueron arrancados: como un gallo fui violado.
Dios me aplastó y me esculpió en otro ser.
Desde entonces brota por mis poros una pluma inflamable.
Con mi pico de hierro me trago a la chusma,
y me hincha de orgullo un canto triunfal.
Este es mi credo: quiquiriquí. Mi cresta rojiza
propaga el frío del hielo y el calor del sol.
Soy el cantor del juicio final. Soy joven y anciano.
Con un ojo os observo; con el otro, miro a Dios.
Trad. Joaquín Fernández
*Gallo, en francés antiguo. Nombre utilizado para designar a este animal en las fábulas medievales.