EL CANTO DEL GALLO
MARTÍN RODRÍGUEZ-GAONA
Martín Rodríguez-Gaona (Lima, 1969) ha publicado los libros Efectos personales (Ediciones de Los Lunes, 1993), Pista de baile (El Santo Oficio, 1997) y Parque infantil (Pre-Textos, 2005). Ha residido en Perú, Estados Unidos y España. Poemas, traducciones y ensayos suyos han aparecido en revistas y suplementos culturales como Babelia, ABCD, Quimera y El Diario de Poesía de Buenos Aires, entre otros. Desempeñó el cargo de coordinador del área literaria de la Residencia de Estudiantes desde 2001 hasta 2005. Ha realizado traducciones como La sabiduría de las brujas de John Giorno (DVD, 2008) y Pirografía: Poemas 1957-1985 (Visor, 2003), una selección de los primeros diez libros de John Ashbery. Como editor ha publicado libros para el Fondo de cultura Económica de México y de la Residencia de Estudiantes de Madrid.
AQUEL DIOS CUYO NOMBRE ES LEJANÍA
Un jubilado convence gritando:
´Tendremos que tomar medidas´
El botellón en la mano y oscuras chupas de cuero:
Intentan olvidar un barrio de protección social,
el paisaje naranja, los edificios repetidos, nuevas
áreas verdes
dispuestas al compás de inmensas autopistas,
quién sabe cuál conduciendo hacia el dolor.
La noche en que llegaron buscabas sólo
aventuras de cine, la periferia en el centro,
un lugar para tu viejo automóvil junto al cruce
entre la calle del Barco y la del Desengaño.
Mira al cabrón,
cómo está dándole: mancha la sangre tío,
qué roja la tiene, mola
mucho más que en la pantalla.
No hay razas ni gente bella, sólo el rencor
al saberse utilizados. Muchachos de casacas negras,
tatuajes, pendientes en las fosas nasales,
audífonos en las orejas, heridas
en el corazón.
DIOS ES UN DEEJAY Y APENAS BAILA
SU PROPIA MÚSICA
Carteles de los años veinte, versiones
recién bajadas y distintos compañeros de piso.
Comparten conciertos -Rufus Wainwright,
Franz Ferdinand,
La Habitación Roja- que, como una voluta de humo,
ponen en marcha el desfile habitual
de colores espontáneos, bien definidos.
Los amigos preparan bebidas intensas
con hierbas aromáticas y azúcar.
Mirando postales y fotografías de ciudades
hoy lejanas, celebran nacimientos, contratos por obra,
amores canallas.
No tienen corazón para decirle a sus padres
que la guerra continúa y nuevamente
están muy cerca de los que han perdido.
QUINCE MINUTOS ANTES DE QUE NUESTRA
AUSENCIA SEA PÚBLICA
Y sí, son sin duda otros
aquellos señalados para implementar
los cambios
y las acciones necesarias,
pero qué difícil será la jornada
sin tu mirada que limpia, cura
y todo lo ennoblece.
La luz se abre paso, desciende, cumple
su pacto inmemorial con la ciudad dormida.
Si un verano cualquiera
llamaras y dijeras que tu casa está vacía
saldría a la calle apresurado y seguro
de que para siempre en plazas
y bares
habrán dejado de tener sentido
palabras como sospecha y madrugada,
silencio o nube.
